Pekín, 26 de septiembre de 2025 – El exitoso lanzamiento del primer coche de Xiaomi, el SU7, se ha visto empañado por una creciente oleada de quejas por parte de sus primeros propietarios en China. Cientos de usuarios están reportando en redes sociales un fallo generalizado y muy peligroso en un sistema de seguridad vital: la frenada automática de emergencia (AEB).
Este problema, documentado en numerosos vídeos que se han vuelto virales, supone la primera gran crisis de reputación para Xiaomi como fabricante de automóviles, justo cuando el vehículo inicia su expansión en el competitivo mercado europeo.
El Fallo: El Coche No Frena Solo o lo Hace de Forma Errrática
El sistema de Frenada Autónoma de Emergencia (AEB) está diseñado para detectar un obstáculo (otro coche, un peatón, etc.) y frenar el vehículo de forma automática si el conductor no reacciona a tiempo, evitando o mitigando una colisión.
Sin embargo, los vídeos publicados por los propietarios del Xiaomi SU7 muestran un comportamiento alarmante del sistema:
- No Detección de Obstáculos: En muchas de las grabaciones, el coche se aproxima a un obstáculo estático (como una maqueta de otro vehículo o cajas) y el sistema AEB simplemente no actúa, provocando una colisión que debería haber evitado.
- Comportamiento Impredecible: Otros usuarios reportan un funcionamiento errático, con frenazos bruscos e inesperados ("frenadas fantasma") en situaciones donde no existe ningún peligro real, lo que también puede provocar un accidente por alcance.
El Riesgo: Un Sistema de Seguridad que Genera Inseguridad
La consecuencia de este fallo es gravísima. Un sistema diseñado para ser la última red de seguridad del conductor no solo no funciona cuando se le necesita, sino que en ocasiones puede generar situaciones de pánico. Esto ha provocado una enorme desconfianza entre los primeros compradores del SU7, que cuestionan la fiabilidad de la tecnología de asistencia a la conducción de Xiaomi.
La Respuesta de Xiaomi: Admite el Problema y Promete una Actualización
Ante la avalancha de críticas, Xiaomi ha tenido que reaccionar. La compañía ha emitido un comunicado oficial en el que:
- Admite estar al tanto de los "comentarios de los usuarios" sobre el rendimiento del AEB.
- Anuncia que ha iniciado una investigación interna para analizar el origen del problema.
- Promete una solución inminente a través de una actualización de software Over-The-Air (OTA).
Es importante destacar que, por el momento, Xiaomi está tratando el problema como un fallo de software que se puede corregir de forma remota, y no ha lanzado una llamada a revisión oficial para llevar los coches al taller.
En conclusión, esta crisis es la primera gran prueba de fuego para Xiaomi en su nueva andadura como fabricante de coches. Su capacidad para solucionar este grave problema de seguridad de forma rápida y transparente será crucial para su reputación y para el éxito de su expansión global, especialmente en un mercado tan exigente y regulado como el europeo.