Bruselas, 31 de agosto de 2025 – La industria europea del automóvil ha lanzado su advertencia más seria y unificada hasta la fecha. En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, las dos asociaciones más poderosas del sector, ACEA (fabricantes) y CLEPA (proveedores), han declarado que los actuales objetivos de reducción de emisiones de CO2 para 2030 y 2035 son, en el contexto actual, "simplemente inviables".
Este movimiento, liderado por directivos del más alto nivel como Ola Källenius (CEO de Mercedes-Benz y presidente de ACEA), supone un órdago a Bruselas y exige una "recalibración total" de la estrategia de transición verde para evitar el colapso de la competitividad de uno de los sectores industriales más importantes de Europa.
El Diagnóstico: Un Plan Desconectado de la Realidad del Mercado
La carta de los fabricantes no es una queja, sino un diagnóstico detallado de por qué la actual hoja de ruta está abocada al fracaso. Señalan una "tormenta perfecta" de factores que Bruselas no puede seguir ignorando:
- La Adopción del Coche Eléctrico se Estanca: La cuota de mercado de los vehículos 100% eléctricos "está lejos de donde debería estar". La demanda de los consumidores se ha ralentizado por los altos precios y la retirada de subsidios.
- Infraestructura de Carga Insuficiente: La red de puntos de recarga en Europa es totalmente desigual y no crece al ritmo necesario para soportar una electrificación masiva.
- Costes de Fabricación Disparados: Los precios de la energía en Europa y la inflación han elevado los costes de producción, restando competitividad frente a China y EE.UU.
- Dependencia Extrema de Asia: La industria denuncia una "dependencia casi total de Asia para la cadena de valor de las baterías", lo que supone un riesgo estratégico inasumible.
- Competencia y Aranceles: Se enfrentan a una competencia feroz de fabricantes chinos y a aranceles comerciales onerosos, como el 15% que grava sus exportaciones a Estados Unidos.
En resumen, los fabricantes acusan a la UE de pedirles que se transformen "con las manos atadas".
La Propuesta: "Recalibrar" la Estrategia, No Abandonarla
Es crucial entender que la industria no pide abandonar los objetivos climáticos, sino cambiar el camino para llegar a ellos. Su propuesta se basa en el realismo y la flexibilidad. Piden:
- Una Revisión Profunda de los Objetivos: Consideran que la próxima revisión de la normativa, prevista para 2026, es la "última oportunidad" para corregir el rumbo y alinear los objetivos con la realidad industrial.
- Neutralidad Tecnológica: Insisten en que la legislación no debe centrarse exclusivamente en el coche eléctrico de batería (BEV), sino que debe dar cabida a otras tecnologías de bajas emisiones como los híbridos avanzados o los combustibles sintéticos (e-fuels).
- Una Política Industrial Coherente: Exigen a la UE un plan político "más integral y pragmático" que apoye a la industria con inversiones en infraestructura y que proteja sus cadenas de suministro.
Un Mensaje Directo a la Nueva Comisión Europea
El momento elegido para esta carta no es casual. Es un mensaje directo a la nueva Comisión Europea que tomará posesión en los próximos meses. La industria automotriz está marcando su línea roja y exige un cambio de rumbo en la política industrial de los próximos cinco años. La batalla entre la ambición climática y el pragmatismo industrial acaba de empezar, y el futuro del automóvil en Europa está en juego.