Stellantis se Rinde con el Hidrógeno: Cancela su Programa de Furgonetas y Apuesta todo al Eléctrico
Publicado el 16 de julio de 2025
En un movimiento estratégico que manda una clara señal a toda la industria automotriz, Stellantis ha anunciado oficialmente la cancelación de su programa de desarrollo de vehículos comerciales ligeros impulsados por pila de combustible de hidrógeno. La decisión supone un giro de 180 grados en su estrategia de diversificación y una apuesta casi total por la tecnología de baterías eléctricas (BEV) como el futuro de la movilidad ligera en Europa.
La medida pone fin a la producción de la pequeña serie de furgonetas de hidrógeno que ya se ensamblaban en Hordain (Francia) y Gliwice (Polonia), afectando a los modelos Citroën Jumpy, Peugeot Expert y Opel Vivaro.
Las Razones de Tavares: "Costes Prohibitivos" y una Red Inexistente
Aunque la decisión ha sorprendido por lo repentina, las razones de fondo ya habían sido adelantadas por el propio CEO del grupo, Carlos Tavares, en meses anteriores. El abandono del hidrógeno se sustenta en dos realidades de mercado incontestables:
- Coste "Prohibitivo": La tecnología de la pila de combustible de hidrógeno sigue siendo, en palabras de Tavares, "extremadamente cara". El coste de producir una furgoneta de hidrógeno es significativamente superior al de su equivalente 100% eléctrica, lo que la hace inviable para competir en un mercado profesional donde el precio de adquisición es clave.
- Falta de Infraestructura: La red de "hidrogeneras" (estaciones de recarga de hidrógeno) en Europa es prácticamente inexistente y no se espera que crezca al ritmo necesario. Sin una red de repostaje fiable y accesible, es imposible que los profesionales adopten esta tecnología.
"El mercado del hidrógeno sigue siendo un nicho, sin perspectivas de sostenibilidad económica a medio plazo", explicó un portavoz de la compañía.
El Futuro es la Batería: Redirección Total de la Inversión
Con esta decisión, Stellantis ha anunciado que todos los recursos y equipos de investigación y desarrollo que estaban destinados al programa de hidrógeno serán redirigidos para acelerar el desarrollo de sus plataformas para vehículos eléctricos de batería (BEV). La compañía consolida así su apuesta por la electrificación pura como la vía principal para cumplir con las exigentes normativas de emisiones de la UE y para competir en el mercado de masas.
Conclusión: ¿El Fin de la Guerra de Formatos?
La retirada de un gigante como Stellantis del tablero del hidrógeno para vehículos ligeros es una de las señales más fuertes hasta la fecha de que la "guerra de formatos" en el sector de los turismos y furgonetas se está decantando masivamente hacia las baterías. Mientras que el hidrógeno podría seguir teniendo un futuro en el transporte pesado de muy larga distancia (camiones o barcos), para el día a día de las carreteras europeas, la industria parece haber elegido ya su camino: el eléctrico a baterías.